miércoles, 30 de julio de 2014

Un Príncipe de Acero - parte 1

Un hombre bien vestido está sentado, leyendo una hoja y gesticulando, como si estuviera leyendo en voz alta, aunque no emite ningún sonido. Pone la hoja sobre otro montón de hojas en el escritorio, toma otra y vuelve a hacer lo mismo. Luego una mujer se acerca y le pone un poco de polvo cosmético sobre la frente. Él no se inmuta, ni hace nada, como si ella fuera un fantasma. Ella continúa haciendo su trabajo y se dirige hacia otra mujer sentada a su lado, igualmente bien vestida y que hace los mismos ejercicios que el hombre.

domingo, 27 de julio de 2014

Las Crónicas de la Línea del Cielo - parte 8

Paula y Saris se besaron luego de horas de indirectas. Desde el primer momento que cruzaron miradas, Paula defendiendo a Nando y Saris a Káterin,  parecía que no iba a pasar nada más, pero cada una se sintió atraída por la fuerza de la otra. Incluso trataban de evitarse, pero la casa no era muy grande, así que se encontraban en la cocina, en la sala y en el comedor.

viernes, 23 de mayo de 2014

Las Crónicas de la Línea del Cielo - parte 7

Nando se estaba peinando cuando uno de sus cabellos rubios cayó en su cuello. Lo tomó y recordó cuando lo tocó Camilo. Sonrió al recordarlo, pero luego volvió a estar preocupado. Había empezado desde el día que fue a la casa de Leukardo. Lo recordaba con toda claridad.

viernes, 16 de mayo de 2014

Las Crónicas de la Línea del Cielo - parte 6

Mauro Fherro llegó el viernes por la mañana en una extravagante Hummer luego del mensaje que le envió Saris para citarlo con una oferta sobre la hacienda de El Edén. Con él llegó Jijo y ambos vestían ropa muy costosa. Como siempre, Esteban estaba tomando el sol en la entrada de la casa.
-       Bienvenidos a la Línea del Cielo. Usted debe ser Mauricio…
-       En realidad es Mauro. Llámeme así.
-       Y usted, joven, ¿quién es? – le preguntó Esteban a Jijo, quien estaba palido – Parece que estuviera enfermo.
-       Soy Jonny, y su casa es muy bonita, tal vez deberíamos hablar más tarde sobre ella.
-       No hay mucho que contar. Me la regaló uno de mis nietos antes de desaparecer, hace casi cinco años.
-       De seguro ha tenido una buena razón para hacerlo.