La Casa de más de Cuatro Pisos - Parte 10

A la hora del almuerzo Jennifer está ausente otra vez. Leini va a buscarla a la habitación y la ve sentada en un sillón rojo y al lado su cama sin tender. Jennifer, con los ojos cerrados y medio despierta, le dice:
- Por fin llegaste. Después de tender la cama no olvides traerme el traje rojo de la lavandería – luego abre los ojos y ve a Leini enfadada. Se disculpa diciendo que ha olvidado que no está en una de sus mansiones y trata de romper la tensión bromeando – Quise decir, por favor, tiende la cama.

Leini se enfada aún más y le dice que ya es hora de almorzar. Jennifer le dice que el comedor está muy lejos, pero en realidad está en frente de su habitación.

Al terminar el almuerzo, Juan se va a practicar fútbol al parque. En el camino se encuentra con Mónica, luego con Valentina y después con Maribel. Josué lo sigue hasta el parque y lo ve demostrándole a Josefina sus actitudes. Juan lo ve y le pregunta si quiere jugar.
- Bien, pero le advierto que yo jugué con los mejores y les gané.

Inician el juego. Josué era bueno, pero Juan era mejor. Josefina contabilizó treinta minutos. Al terminar Juan había anotado dieciocho goles y Josué diecisiete.
- ¡Usted hizo trampa! ¡Yo debía ganar, yo siempre gano!

Juan decide jugar otra vez y cuando iban 25 contra 25, Josué grita “¡un ovni!” y anota justo cuando Juan se distrae. Es el último minuto y la joven pita.
- ¿Si ve? yo siempre gano.

El capitán Toribio averigua que Miguelángel Cuervo también fue a Atenas y alista todo para capturarlo allí. A las tres de la tarde escuchan la llegada de una furgoneta que hace un raro sonido muy fuerte, sin embargo, no es lo suficientemente fuerte para despertar a Jennifer quien duerme la siesta.

Omairo baja de la furgoneta un computador portátil y otros equipos, diciendo que es para el patrón. Stuart hará todos los negocios desde la casa de más de cuatro pisos.

A la hora indicada, todos los seleccionados suben y se acomodan. Germanio arranca el motor y tiene instrucciones de aparcarlo en un hotel cinco estrellas de Atenas. Driana saca de un estante un ajedrez y comienza a armarlo. Josué le pide jugar.
- Le advierto que yo soy buena en esto.
- Pues yo he jugado con los mejores y les he ganado.

Comienzan la partida y nuevamente, como Juan, es una larga competencia. Treinta y cinco minutos después, Josué es derrotado.
- ¡Hizo trampa!
- ¡Qué le pasa! ¡Yo no hago trampa nunca! Dizque trampa.

Josué se retira un poco y comienza a llorar secretamente diciéndose a sí mismo que él no perdió, sino que ella hizo trampa.

Unas horas después llegan a su destino. El hotel tiene 13 piscinas distintas y más de 40 pisos. Tatiana apenas baja de la avioneta se decide ir en busca de Epimeteo. Germanio la acompaña todo el día para traducirle. Empiezan la labor de preguntarle a todos, desde la recepcionista hasta el niño del barrio más escondido.

Cuando agotaron toda posibilidad de esperanza una anciana de noble corazón aparece frente a ellos y les comenta que ha escuchado de un hombre ermitaño llamado Epimeteo y que vive en la peligrosa cumbre de la montaña de Hefestos. Ellos le agradecen la respuesta y la anciana les dice que no se preocupen y empieza a caminar sola con lentitud apoyada en un bastón hasta perderla de vista.

Germanio y Tatiana empiezan a subir por la pendiente pero antes de llegar a la mitad, una misteriosa criatura roja, con una cola larga, con escamas y grandes dientes que se dirige a atacarlos. Germanio se pone frente a Tatiana y saca su arma de asignación, sin embargo, aparece otro monstruo más feo y ataca al primero. Luego ambos desaparecen y la pareja queda sorprendida.

Al anochecer logran llegar a la cumbre después de pasar otros riesgos. Ven una cueva y de allí sale un tipo calvo, feo y con una barba más larga que su cuerpo. El hombre se le acerca cojeando y le dice en español: “¿Eres esperanza?”. Tatiana le dice que no, que viene de parte de Yuriana B.

- No la conozco, pero la profecía se ha cumplido. Moriré en paz. He vivido como pocos desde el inicio de los tiempos. Hace mucho tiempo, cuando Pandora observó dentro de la caja que contenía los siete males, su ojo se convirtió en el amuleto que ahora la esperanza debe guardar en la caja de Zeus. Sin embargo, temo que lo que sucede no es de lo único que debes preocuparte.
- ¿A qué te refieres?
- El amuleto funciona como una llave, que usada por un malvado ser sobrenatural, puede liberar males más agresivos, y multiplicar el poder del Ojo de Pandora. Activar esa llave fue lo que inició ese poder. Por ahora, debes regresar el amuleto a su caja. No debes preocuparte por nada más, no serás tú la que destruya al que usó la llave.
- Pero entonces, ¿dónde está la caja?
- Está en la cima del monte Olimpo.  Para sellar la caja deben estar presentes los siete males y la esperanza. Toma este mapa, llegaran rápidamente a la cima.
- ¿Cómo reuniré los males y la esperanza?
- Los males están encarnados en forma de personas comunes, encerrados en un solo lugar. Debes encontrar a la gente correcta, pues solo ellos pasaran las pruebas de la sabia Atenea. Casi lo olvido, mujer. Usa este báculo. Lo necesitarás para quitarle el Ojo de Pandora al ser humano que lo manipula. Tras quitárselo, el Ojo continuará abriéndose. Debes ser rápida en terminar la tarea.
- ¡Oh! No había notado que Germanio no estaba traduciendo, ¿Cómo es que hablas español?
- No estoy hablando en español. Hablo en el idioma universal, el cual le negó el Creador a los seres humanos, pero que entienden inmediatamente si lo escuchan. Ahora deben marcharse, no demoran en venir por mí, y ellos no pueden verlos a ustedes. Discúlpenme por no ofrecerles nada de beber.

Al descender por la colina, Tatiana le pregunta a Germanio que cuáles serán los males y él le dice que lo más seguro es que se refiera a los siete pecados capitales. Un poco más abajo se sorprenden porque sus botellas de agua no se terminaron.

En el hotel, unos ven en las noticias internacionales que los investigadores están intrigados y explican que en Verón, pequeña ciudad ubicada en el Reino de Sabernal, en una isla en el Atlántico, todas las personas presentan una misteriosa enfermedad que empeora según se les abre suavemente un ojo que tienen tatuado en el brazo derecho. Las autoridades se debaten si impedir las exportaciones y las migraciones, pero otros creen que no saldrá de la isla.

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