Un caso tabú - parte 8 (final)
Franchesca le pregunta a Cindy si leyó su carta, y ella sin más le responde que sí. Ella sonríe y le dice que ese es un excelente mecanismo para encontrar la información cuando la necesite, que nunca debe ponerse barreras y otros consejos prácticos. Cindy no comprende la actitud de Franchesca, pero le pide disculpas por lo que había hecho.
- No te preocupes. Tenía que dejar bien entrenada a mi remplazo – dice ella – ahora podré irme tranquila.
- ¿A dónde irás?
- Ese caso tabú… aprovecha el desorden y distribúyelo por todos los medios alternativos. Con eso Paulina encontrará la venganza que ansiaba. Luego pública la noticia sobre este atentado. Los Riturbio no tendrán más opción que abandonar el campo político, y entonces podré ingresar como consejera. Después seré la primera mujer en ser Primer Ministro en este país. Estoy decidida, y cuando me decido a hacer algo lo logro, así como una vez decidí enfrentarme a todas mis compañeras del colegio. Te lo recomiendo.
- Sé que lo lograrás – respondió sonriendo también y posteriormente se abrazaron. Franchesca se fue a hablar con Rubenio. Cindy no volvería a verla después de un largo tiempo.
María Evita fue capturada en el barrio La Zarzuela mientras se bebía un café para calmar los nervios al lado de un cuadro enorme con la foto de Paulina que tenia bigotes pintados, dientes de vampiro y corazones tachados. Afuera estaba todavía el carro del diario La Realidad con pruebas evidentes, como las cajas donde estaban guardadas las bombas. Mientras la policía la escoltaba del carro patrulla a la cárcel, los micrófonos y las cámaras la rodeaban.
- Reconozco que actué, pero fue una orden ejecutiva. – fue todo lo que dijo en ese momento.
Durante el juicio, ella repitió lo mismo, diciendo que en una de las tantas veces que fue a visitar a Paulina para pedir su apoyo en la Casa Mayor, en la que ella le dijo que no podía hacer nada más, se sintió tan mal que Marino la encontró y la convenció que podía vengarse de ella, y desprestigiarla para que pareciera que el atentado había sido culpa de Paulina. María Evita sólo actúo para instalar las bombas, pero tenía tanto miedo que sólo pudo instalar bien dos, y guardó el resto de las cosas en el carro del diario. El plan era que dejaba el carro en su casa y después uno de los hombres de Marino vendría a recogerlo.
Naturalmente, el ejército de abogados del hijo del Primer Ministro negó que él lo hubiera hecho, aunque en el juicio muchos escucharon cuando dijo que esa mujer no sabía hacer nada bien. Además, a pesar de que Cindy entregó la grabación, Marino pagó al juez y al jurado una gran cantidad de dinero para evitar que lo condenaran y abandonó el país. Oficialmente la noticia que salió fue que María Evita puso las bombas, pues estaba trastornada y quería vengarse porque nunca pudo ascender en su puesto, por eso no fue llevada a la cárcel sino abandonada en una institución mental.
Un tiempo después, Cindy siguió el consejo de Franchesca y se divorció de su marido, fácilmente podría mantenerse y mantener a su hijo. Más tarde ganó un premio Pullitzer por su artículo “La libertad de prensa versus la libertad de género” donde revelaba lo sucedido durante el atentado, mientras le tomaba gusto a la escritura de libros de acción y misterio. Tras éste, Ricardo le pidió matrimonio y ella aceptó. Jamás volvió a despertar sola.
Las siguientes elecciones populares para Primer Ministro fueron completamente desastrosas para Jasón, quien, como profetizó Franchesca, tuvo que dejar el país y junto a su familia se establecieron en alguna parte de Argentina.
Franchesca cumplió su sueño, puliendo sus estudios en política y como activista abiertamente lesbiana ayudó a gran cantidad de personas desde el edificio legislativo. Tuvo que trabajar duro, pero gracias a su actitud seria y disciplinada consiguió pareja y se le abrieron muchas puertas, llegando a ser presidenta de un reconocido partido político.
FIN
- No te preocupes. Tenía que dejar bien entrenada a mi remplazo – dice ella – ahora podré irme tranquila.
- ¿A dónde irás?
- Ese caso tabú… aprovecha el desorden y distribúyelo por todos los medios alternativos. Con eso Paulina encontrará la venganza que ansiaba. Luego pública la noticia sobre este atentado. Los Riturbio no tendrán más opción que abandonar el campo político, y entonces podré ingresar como consejera. Después seré la primera mujer en ser Primer Ministro en este país. Estoy decidida, y cuando me decido a hacer algo lo logro, así como una vez decidí enfrentarme a todas mis compañeras del colegio. Te lo recomiendo.
- Sé que lo lograrás – respondió sonriendo también y posteriormente se abrazaron. Franchesca se fue a hablar con Rubenio. Cindy no volvería a verla después de un largo tiempo.
María Evita fue capturada en el barrio La Zarzuela mientras se bebía un café para calmar los nervios al lado de un cuadro enorme con la foto de Paulina que tenia bigotes pintados, dientes de vampiro y corazones tachados. Afuera estaba todavía el carro del diario La Realidad con pruebas evidentes, como las cajas donde estaban guardadas las bombas. Mientras la policía la escoltaba del carro patrulla a la cárcel, los micrófonos y las cámaras la rodeaban.
- Reconozco que actué, pero fue una orden ejecutiva. – fue todo lo que dijo en ese momento.
Durante el juicio, ella repitió lo mismo, diciendo que en una de las tantas veces que fue a visitar a Paulina para pedir su apoyo en la Casa Mayor, en la que ella le dijo que no podía hacer nada más, se sintió tan mal que Marino la encontró y la convenció que podía vengarse de ella, y desprestigiarla para que pareciera que el atentado había sido culpa de Paulina. María Evita sólo actúo para instalar las bombas, pero tenía tanto miedo que sólo pudo instalar bien dos, y guardó el resto de las cosas en el carro del diario. El plan era que dejaba el carro en su casa y después uno de los hombres de Marino vendría a recogerlo.
Naturalmente, el ejército de abogados del hijo del Primer Ministro negó que él lo hubiera hecho, aunque en el juicio muchos escucharon cuando dijo que esa mujer no sabía hacer nada bien. Además, a pesar de que Cindy entregó la grabación, Marino pagó al juez y al jurado una gran cantidad de dinero para evitar que lo condenaran y abandonó el país. Oficialmente la noticia que salió fue que María Evita puso las bombas, pues estaba trastornada y quería vengarse porque nunca pudo ascender en su puesto, por eso no fue llevada a la cárcel sino abandonada en una institución mental.
Un tiempo después, Cindy siguió el consejo de Franchesca y se divorció de su marido, fácilmente podría mantenerse y mantener a su hijo. Más tarde ganó un premio Pullitzer por su artículo “La libertad de prensa versus la libertad de género” donde revelaba lo sucedido durante el atentado, mientras le tomaba gusto a la escritura de libros de acción y misterio. Tras éste, Ricardo le pidió matrimonio y ella aceptó. Jamás volvió a despertar sola.
Las siguientes elecciones populares para Primer Ministro fueron completamente desastrosas para Jasón, quien, como profetizó Franchesca, tuvo que dejar el país y junto a su familia se establecieron en alguna parte de Argentina.
Franchesca cumplió su sueño, puliendo sus estudios en política y como activista abiertamente lesbiana ayudó a gran cantidad de personas desde el edificio legislativo. Tuvo que trabajar duro, pero gracias a su actitud seria y disciplinada consiguió pareja y se le abrieron muchas puertas, llegando a ser presidenta de un reconocido partido político.
FIN
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