La nota del saxofón, parte 3

Cheddy pensó que no lo volvería a ver jamás. Su madre regresó de otro pueblo donde estaba recluida su hermana para administrar la tienda, cosa que su hija agradeció. No quería volver a saber nada de eso. Regresó a su habitación y sacó de una vieja caja un saxofón y unas notas. Ella empezó a tocarlo. Las notas que producía eran horribles, pero para ella y su madre - quien lo fingía realmente - eran como cantos de ángeles.

La noche siguiente sonó el teléfono y su madre contestó. Ella subió furiosa a su habitación.
- ¡Niña! ¿Qué hiciste? ¿Por qué está llamando la policía para buscarte?
Cheddy estaba confusa y recibió el teléfono de la mano de su madre.
- ¿señorita Cheddy Patricia Torrejón?
- Si, ¿Qué sucede?
- Le habla el detective Torres, de la comisaría de policía de Nubia. Es necesario que se presente de inmediato. Debemos hacerle unas preguntas.

Cheddy pensó que se trataba del robo de la tienda y se lo explicó a su madre. Ambas fueron a la comisaría y se presentaron. El detective le pidió a Cheddy que entrara sola a su oficina.

- ¿Conoce a Alexandro Dorte? - le preguntó, enseñándole una foto.
- No sabía su nombre. Él me ayudó. Me salvó la vida en un robo. Me defendió de un ladrón. No sé cómo explicarle. Es un buen hombre.
- Él tenía su número telefónico en su camisa, por eso la llamé. Usted dice que es un buen hombre, pero no lo creo. Alexandro es el principal sospechoso de la muerte de una instrumentista. La golpeó hasta matarla con un… no recuerdo el nombre, esa flauta negra…
- ¿un clarinete, quizás?
- Exactamente. También su manager resultó muerto.

Cheddy estaba consternada. Recordó sus palabras cuando le dijo que tal vez no era un buen hombre, pero él no tenía para nada parecido a un asesino. Además, de serlo, no se explica porqué no le hizo nada cuando estuvieron solos en su casa.

El detective también le dijo que era su compañero en un pequeño bar de blues donde tocaban, para que ella ingresara a la escuela sinfónica nacional. Ambos eran consumidores de drogas ilegales y sospechaba que él había matado a la mujer como venganza por no pagarle, aunque aun no sabía porque había acabado con la vida de su manager también. Cheddy escuchaba, pero no creía nada de lo que decía. Entonces planeó rápidamente.

- Él estuvo en mi casa. Cuando se fue, perdí un saxofón. No lo había echado de menos hasta que mencionó que era instrumentista.
- Si, es un saxofonista. Él traía un maletín con esa cosa. Si es suyo se lo entregaremos.
- Estaría muy agradecida, detective. También me gustaría cambiar unas palabras con él.

El detective llamó a un policía y la llevó al calabozo donde se encontraba. No podía hablar a solas como planeaba, así que improvisó.

- Cheddy, ¿Qué haces aquí?
- Me lo contaron todo. Solo quería decirte que vine a recuperar mi saxofón. Supongo que sabes lo importante que es - le dijo, guiñándole un ojo.
- Es muy importante, es cierto.
- Bueno, dile al detective que me lo has robado para llevarlo a mi casa nuevamente.

Él lo dudó un momento, pero luego llamó al detective y le confirmó lo que decía Cheddy. Cuando se lo entregaron, se marchó directamente a su casa.

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